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lunes, 28 de marzo de 2011

Respeto a la revolución de las motos

Los fabricantes de motos en el planeta descubrieron que la gente de menores recursos podría tener su propio vehículo. Y de ahí las motos irrumpieron como una bomba en el mercado internacional. Las motocicletas se han convertido en un  suceso social sin antecedentes.

Las motocicletas están invadiendo los países menos desarrollados de buen clima y ofrecen oportunidades de ascenso social, de mejoramiento de ingresos y de movilidad cotidiana económica y rápida a los sectores menos pudientes.

El crecimiento de las motos en Colombia ha sido desmesurado. Mientras en el año 2000 circulaban en Colombia 1.123.764 motos, en 2011 hay cerca de 2.950.000 motos. Según investigación de la Universidad de los Andes, en el 2015, tendremos 4 millones de motos; en el 2020 habrá 5.920.000 y asi hasta el 2040 cuando se prospecta tener 13 millones de motos.

Mientras que en el año 2003 se vendieron en todo el territorio nacional 89 mil motos, en el 2004 la cifra aumentó a 150.943; en 2008 se vendieron 460.000 motos, ¡cifra histórica!; y en 2010 llegó a 248.741.

Colombia va camino a tener mas motos que carros! Es un trastocamiento histórico.

La Motocicleta pasó de ser artículo de lujo y de deporte, a ser instrumento de trabajo, o de medio de transporte, o de sistema de movilidad familiar o de jerarquía social. Hoy el 99% de las motocicletas se destinan a alguna actividad productiva y solo el 1% se destina a lujo o deporte. De ese 99%, el 40% de las motos sirven a sus propietarios para aumentar sus ingresos familiares, y el 52% para abastecer su propio transporte o el de su familia.

Un asunto interesante es ver quienes son los dueños de las motocicletas. El 91% de los propietarios ganan menos de tres salarios mínimos. El 20% de los propietarios gana menos de un salario mínimo; y el 67% gana menos de dos salarios mínimos. Casi el 95% de las motos en los estratos 1,2, y 3.

En condiciones normales, se estima que quien se moviliza en una moto ahorra 20 horas mensuales en relación con quienes se movilizan en vehículos.

El bajo precio de las motos impacta también el transporte público urbano. Se estima que una familia con moto ahorra hasta $200.000 mensuales en transporte público. Estudios internacionales indican que por cada moto que ingrese al mercado, el transporte público pierde dos pasajeros. Y como cada pasajero hace en promedio 2.5 viajes por día, por cada moto en la calle, el servicio público del transporte pierde 5 viajes dia. En particular, el número de viajes día en transporte público ha disminuido en las ciudades impactadas por las motos.

La motos cambiaron los hogares colombianos: El 15.1% de los hogares tienen motos. Bogotá es la menor con 5.7% pero en Antioquia el 17.3% de los hogares tienen moto. En el Valle del Cauca el 22.8%; en la zona Oriental el 15%; en la zona central del país el 20%; en el Atlántico el 15.3% y en San Andrés y Providencia el 34%!.

Las motos impactan favorablemente el empleo. Se estima que la industria de las motos produce en Colombia 1.267.300 empleos directos e indirectos. Esto la coloca en lugar palpitante de la economía. En solo mensajería y domicilios en motos se generan 800.000 empleos directos.

Estos datos tan impactantes ordenan que la Revolución de las motos no se puede ignorar. El fenómeno de dos ruedas debe hacer parte de la agenda del gobierno nacional y de los alcaldes y gobernadores. Hasta ahora el Estado no ha dado respuesta satisfactoria al desafío que impone diluvio contemporáneo de motos. Las motos no son plagas malignas como se les quiere tratar. Las únicas respuestas al fenómeno han sido restricciones y discriminaciones; y esa, no es ninguna solución.

Hay muchos problemas. Alta accidentalidad. Deterioro de la convivencia entre vehículos. Disminución de la velocidad de la ciudad. Deficiente capacitación de conductores. Y, ante todo, una falta de reconocimiento al motociclista como parte vital de la vida urbana que merece respeto y soluciones.

Urge obligar a capacitarse antes y después de obtener el pase y la moto. Solo el 14% de los motociclistas toman curso de aprendizaje en alguna escuela de conducción, el 86% aprende solo. El gobierno debe ser muy exigente con la capacitación para motocicletas.

Asimismo, la Ciudad tiene que construir carriles solo para motos. Mientras no se construyan nuevas vías, cualquier solución es inútil. Las ciudades han aumentado en siete años dos millones de motos, y ningún gobierno local ni nacional ha ofrecido un sistema vial que le de un trato digno al motociclista. La incapacidad de dar soluciones se expresa solo en decretos llenos de restricciones que hacen ver al motociclista como un paria urbano .

La revolución de las motos espera soluciones dignas en todas las ciudades de Colombia. Medidas que respeten la dignidad del motociclista y sus derechos constitucionales como la libre circulación, la igualdad, el derecho al trabajo, el respeto a quienes usan la moto como medio de subsistencia o de movilidad familiar. Hasta ahora sólo se toman medidas que indignan y que reflejan incapacidad y desconocimiento de la magnitud de este fenómeno del siglo 21. Si los mas pudientes tienen su carro, los menos pudientes tienen su moto. Y merecen buen trato y espacios de movilidad dignos.

martes, 8 de febrero de 2011

Más parques bibliotecas


Donde hay bibliotecas hay futuro. Donde hay educación hay futuro. Donde hay escuelas hay futuro. Gran controversia causó en el 2003 la construcción de la Biblioteca Temática. Se decía con sorna, que $18.000 millones en una biblioteca era botar la plata; que se había construido un elefante blanco; que se iban a robar el dinero público; que no había cómo llenar una biblioteca tan grande.
Llena el corazón de tristeza saber que pueda existir un solo ser civilizado que se indisponga por el nacimiento de una biblioteca. Es una aberrante señal de confusión social. Una sociedad se autodestruye cuando legitima el miedo al saber, o cuando implanta el terror a la igualdad. El hambre no solo grita desde el estómago, el hambre también se expresa angustiosamente desde el espíritu.
Con la convicción de que cualquier dinero que se invierta en educación es poca cosa, se terminó la Biblioteca Temática; y hoy es un orgullo para Colombia, por dentro y por fuera.
Además de la Biblioteca Temática, y con el propósito de llenar la ciudad de cultura, en la Alcaldía 2001-2003, el Concejo de Medellín aprobó el Acuerdo 46 de 2003 (acta 542) donde se crea La Bibliored. Una gran Biblioteca en cada Comuna y una en cada Corregimiento.
En su artículo Primero, el Acuerdo 46 de 2003, crea el Sistema Bibliored, denominado Bibliotecas al Alcance de Todos, e interconectado con la Biblioteca Pública Piloto de Medellín. Allí define que los barrios de Medellín contarán con una Biblioteca Pública, diferente a las bibliotecas escolares, como proyecto de mejoramiento de la educación y para elevar el nivel cultural de la población.
En el artículo Segundo el acuerdo dicta que el sistema Bibliored, estará conformado por veintiuna (21) bibliotecas centrales, una en cada Comuna y cada Corregimiento de la ciudad.
Finalmente, el Acuerdo del año 2003 señala que el sistema Bibliored servirá de apoyo a la Universidad Electrónica de Medellín y dichas bibliotecas contarán con los servicios de auditorio para lectura infantil y juvenil, salas de lectura general, áreas multimedia, equipos de computación, auditorio para audiovisuales, y salón de conferencias y eventos, con acceso a Internet y con amplio ancho de banda.
La Biblioteca Temática y el Acuerdo del Concejo del año 2003 que crea la Bibliored, abrió un camino histórico a la ciudad.
Desde 1954 se han hecho gigantescas inversiones en largas carreteras, puentes, edificios, en fin, miles de obras físicas, pero solo una biblioteca pública de ciudad: La Piloto. Es justo que siquiera, 50 años después, nazca la Biblioteca Temática y la Bibliored con Parques Bibliotecas diseminados por comunas y corregimientos, como lo viene haciendo la actual alcaldía.
Las bibliotecas nos diferencian de los animales. Somos la única especie viva del planeta que ha construido bibliotecas, como una extensión de la tradición y la memoria colectiva. Las bibliotecas son almacenes de cultura, son fábricas de conocimiento, son industrias de cultura ciudadana, son chorros de sabiduría. Ya no se necesita esclavizar la memoria ni los cerebros de la gente para guardar el conocimiento; esa tarea la realizan las bibliotecas en todas sus dimensiones. La vitalidad de una sociedad se pone a prueba por el apoyo que le de a sus bibliotecas.
Las Bibliotecas son vida y paz; son el alma de la sociedad. Las bibliotecas públicas son ríos de oportunidades y de equidad. Una Biblioteca es por sí sola un movimiento cultural con una tasa de retorno social inimaginable. Decía Borges, que decía Emerson, que una biblioteca es un gabinete mágico, un lugar donde hay muchos espíritus hechizados. Y es cierto, se siente magia en cada rincón que se visite de una biblioteca.
Las bibliotecas van de la mano con la historia de la humanidad: Mientras más fuerte haya sido una civilización mayor valía han tenido sus bibliotecas. Son inolvidables las Bibliotecas de Alejandría en Egipto, y las de Taxila y de Nalanda en la India que existieron entre los siglos V y VII antes de Cristo. Sin duda, dichas bibliotecas fueron el cerebro y el corazón del mundo antiguo. Los Bárbaros, que le tienen miedo al saber, arrasaron con las bibliotecas, y así, con gran parte de la historia de la humanidad.
Con los nuevos tiempos vienen nuevas bibliotecas; y son hoy también los países más desarrollados, los que cuentan con los mejores servicios bibliotecarios.
La Alcaldía Actual viene construyendo seis bellos parques bibliotecas, lo cual le dará un avance de categoría internacional a la ciudad y constituye un aporte extraordinario a la capitalización social. Espacio público y Biblioteca, juntos, es una llave social de oro.
El próximo Alcalde tiene la tarea de continuar ese bello reto de más Parques Bibliotecas en los cinco corregimientos de la Ciudad y en las comunas que no hayan sido favorecidas todavía. Es una sentencia, el progreso de una sociedad está unido a la calidad de sus bibliotecas.