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martes, 18 de octubre de 2011

Universidad Virtual: Universidad para todos

Según el DANE, a 2010, en Colombia hay 8.832.000 jóvenes entre 17 y 27 años y solo el 26% de ellos están matriculados en alguna institución educativa. O sea, que 6.500.000 jóvenes no estudian, no se capacitan, deambulan, NO ESTAN MATRICULADOS EN NADA.

Y esto le ocurre a los jóvenes colombianos desde hace 100 años y más.

Bajo todas las ópticas, la cobertura de educación superior en Colombia va muy despacio. La cobertura en educación superior entre 2005 y 2010, EN 5 AÑOS, aumentó en 250.000 cupos, pero el número de jóvenes entre 17 y 24 años en ese mismo periodo creció en 450.000 jóvenes, casi el doble. El número de jóvenes en edad de universitarios crece al doble del aumento de cupos nuevos en educación superior.

Durante la Presidencia Gaviria, la cobertura de educación superior creció al 4% anual. Durante el gobierno Samper la matricula creció al 9.3% anual. Durante la Presidencia Pastrana creció al 3.9%. Y si no se contabilizan en el Sistema de información del MEN los cupos de educación para el trabajo del SENA, como ha sido tradicional, el crecimiento de cobertura durante el gobierno de Uribe es solo del 2.3% anual, lo cual es un resultado más que preocupante.

Si continuamos haciendo lo mismo que se ha hecho en los últimos cien años, los jóvenes seguirán sin oportunidades y la sociedad nunca bajará los índices de pobreza y de inequidad tan severos. La gerencia contemporánea define LOCURA como aquella actitud de querer tener resultados distintos haciendo siempre lo mismo. Es obligante hacer cosas distintas si queremos que nuestros jóvenes tengan un futuro promisorio.

Primero tenemos que defender la participación pública del estado en la Educación Superior. Es inaceptable privatizar la educación superior. Si con el apoyo del Estado tenemos unos resultados tan pobres en la educación universitaria, dejar a la mano invisible del mercado la educación de nuestros jóvenes de menos recursos, es empujar la sociedad al abismo.

Y segundo, hay que establecer nuevos estilos de Universidad que sean capaces de ampliar la cobertura para los jóvenes actuales y para los que fueron jóvenes y ya son adultos pero nunca tuvieron la oportunidad de tener educación.

Hoy la educación virtual, la educación usando la red, la educación para que la gente estudie desde su casa o desde su trabajo o desde una biblioteca o desde cualquier parque o espacio público donde se conecte a Internet, es la gran solución para que haya universidad para todos.

La tecnología le ha abierto un camino sin límites a la educación. Como Alcalde de Medellín, crearé el próximo año la Universidad Virtual de Medellín, una universidad para 200.000 estudiantes a corto y mediano plazo, donde se ofrecerán las mejores y más atractivas carreras profesionales para todo tipo de ciudadano.

Ya la humanidad fracasó en derrotar el hambre en el planeta con la producción masiva de alimentos. Siempre se pensó que la tecnología de alimentos serviría para acabar el hambre, pero sirvió solo para que los productores buscaran enriquecimiento personal y no la democratización de la comida.

No podemos seguir construyendo una sociedad muerta de hambre en educación. Con las nuevas tecnologías se le podría dar educación a toda Colombia hasta a los niveles más superiores. Quien no tiene educación no tiene patria. Sin educación no se pueden ejercer los derechos fundamentales. Sin educación es imposible imaginar la igualdad. Todos nacemos iguales, pero de ahí en adelante se empieza a construir una severa desigualdad.

Con una universidad virtual de Medellín que ofrezca al menos 200.000 cupos universitarios podrán estudiar los jóvenes que trabajen o no tengan tiempo para la presencialidad, los obreros, las empleadas del servicio, las embarazadas, las personas en situación de discapacidad, las personas mayores, los líderes comunitarios, los reclusos.  Todos podrán estudiar en sus horas disponibles con la flexibilidad que para ellos  les exige las metas de educarse.

Si la Universidad es una y universal, la universidad tiene que vestirse de todos los colores. De todas las edades. De todas la condiciones económicas. De todas las condiciones humanas.
Universidad para todos mediante La Universidad Virtual de Medellín para al menos 200.000 estudiantes será el inicio de la verdadera revolución de la educación universitaria.

lunes, 18 de julio de 2011

La enseñanza del Inglés: 100 años de fracasos

El sueño de todas las naciones es tener ciudadanos que hablen y dominen una segunda lengua. Los países más subdesarrollados son aquellos donde su gente no ha podido progresar en los conocimientos de otro idioma distinto al nativo.

El Inglés en particular se ha vuelto una necesidad aceptada mundialmente. Y desde tiempos ancestrales, nuestras escuelas han tratado de enseñar, sin éxito, este idioma en la educación primaria y secundaria.

Durante once años, de primaria y secundaria, nuestros jóvenes gastan inútilmente su tiempo para aprender el esperado Idioma de Inglés.

Pero… ¿Quién aprende bien Inglés en las aulas de las escuelas y colegios públicos? Nadie. Y este fracaso no es de los últimos años. Hace más de 100 años venimos de fracaso en fracaso. Y aceptamos pasivamente esta ineptitud.

viernes, 11 de febrero de 2011

El colapso vial: Culpa del invierno o de la ingeniería


Foto del periódico El Tiempo http://bit.ly/gqXMIs

Pobre Invierno, todos le echan la culpa de nuestros males en la destrucción de las carreteras. Y la opinión pública, que se asusta con un aguacero, acepta sin controversia  todas las acusaciones que se le hacen a las lluvias intensas.
Es cierto que la lluvia continuada puede debilitar algunas obras de infraestructura o traer dolorosas desgracias sociales; pero las grandes obras de infraestructura, y ojala las pequeñas, deben estar construidas para verano y para invierno. Es inaudito que grandes obras públicas que se han construido supuestamente con sobradas garantías técnicas, a costos elevados y que han sido distinguidas como obras de alta ingeniería, ahora colapsen con un aguacero.
Es imperdonable que la lluvia destruya una carretera como la Vía Palmas que comunica a Medellín con el Oriente Cercano, y a la que se le han invertido en alta ingeniería miles de millones de pesos. Luego de muchos cierres después de su inauguración, hace pocos meses se reinauguró de nuevo con gran publicidad y se aseguró que se habían corregido los 54 puntos críticos con otra nueva inversión millonaria y que ya no fallaría más. Hace 15 días un aguacero obligó de nuevo al cierre y no se sabe hasta cuándo seguirá colapsada.
Es inaceptable para la ingeniería que en la Vía Las Palmas se desestabilicen viaductos completos con menos de dos años de construcción. Es inaceptable que los hundimientos en la vía sean una constante imparable. Es triste que luego de tantas inversiones de alta ingeniería en la vía Las Palmas no se tenga remedio técnico para el derrumbamiento de taludes.
Otra obra de alta ingeniería nacional como es la carretera nueva Medellín Santafé de Antioquia con el Túnel de Occidente, sigue colapsada. Se cierra cada que llueve. Un pedazo de un viaducto se desencajó con un aguacero al poco tiempo de su inauguración. Crea escepticismo que una obra que costó más de $300.000 millones sufra cierres una y otra vez. Y en ocasiones ha tenido cierres hasta de más de 6 meses.
Con mucho valor el Gobernador Luis Alfredo Ramos aseveró hace algún tiempo que las  obras públicas no se estaban construyendo con la seriedad técnica que se necesitaba ni se compadecía  con los altos precios que se pagaban por ellas.
Y es así. La Ingeniería de Bulldozzer parece ser la que está primando en las obras públicas. Para hacer una obra pública, se meten primero los bulldozers que los diseños. La Ingeniería de consulta que sería capaz de detectar todos los riesgos futuros al construir una vía, ya no es utilizada porque parece costoso invertir tiempo y dinero en lo que aparentemente no se ve.
Las Carreteras Colombianas no pueden seguir siendo construidas solo para el verano. Un viaducto no puede ser garantizado solo para un invierno o para uno o dos años de uso. Los hundimientos en las vías deben ser la excepción y no la constante. Tiene que ser motivo de reflexión para la Ingeniería Colombiana, que una Ciudad como Medellín, en apariencia con las obras de ingeniería más admiradas, quede prácticamente aislada por un aguacero fuerte.
Primero que lamentarse del invierno, merece un debate serio la ingeniería nuestra. Si una carretera construida con las más altas especificaciones no puede aguantar un invierno, no existe la Ingeniería. Si un viaducto reciente se desestabiliza con un aguacero, no tenemos ingeniería. Si una carretera de doble calzada con especificaciones técnicas serias se hunde por varios lados una y otra vez, la Ingeniería está en crisis.
Si la ingeniería entiende que una vía no aguanta un aguacero, no debe aceptar construirla. Con la Ingeniería tenemos que ser exigentes a si como se les exige a médicos y a profesionales. Es hora de que la Ingeniería pase al Banquillo para que explique porque se deja derrotar de un aguacero.

martes, 8 de febrero de 2011

Más parques bibliotecas


Donde hay bibliotecas hay futuro. Donde hay educación hay futuro. Donde hay escuelas hay futuro. Gran controversia causó en el 2003 la construcción de la Biblioteca Temática. Se decía con sorna, que $18.000 millones en una biblioteca era botar la plata; que se había construido un elefante blanco; que se iban a robar el dinero público; que no había cómo llenar una biblioteca tan grande.
Llena el corazón de tristeza saber que pueda existir un solo ser civilizado que se indisponga por el nacimiento de una biblioteca. Es una aberrante señal de confusión social. Una sociedad se autodestruye cuando legitima el miedo al saber, o cuando implanta el terror a la igualdad. El hambre no solo grita desde el estómago, el hambre también se expresa angustiosamente desde el espíritu.
Con la convicción de que cualquier dinero que se invierta en educación es poca cosa, se terminó la Biblioteca Temática; y hoy es un orgullo para Colombia, por dentro y por fuera.
Además de la Biblioteca Temática, y con el propósito de llenar la ciudad de cultura, en la Alcaldía 2001-2003, el Concejo de Medellín aprobó el Acuerdo 46 de 2003 (acta 542) donde se crea La Bibliored. Una gran Biblioteca en cada Comuna y una en cada Corregimiento.
En su artículo Primero, el Acuerdo 46 de 2003, crea el Sistema Bibliored, denominado Bibliotecas al Alcance de Todos, e interconectado con la Biblioteca Pública Piloto de Medellín. Allí define que los barrios de Medellín contarán con una Biblioteca Pública, diferente a las bibliotecas escolares, como proyecto de mejoramiento de la educación y para elevar el nivel cultural de la población.
En el artículo Segundo el acuerdo dicta que el sistema Bibliored, estará conformado por veintiuna (21) bibliotecas centrales, una en cada Comuna y cada Corregimiento de la ciudad.
Finalmente, el Acuerdo del año 2003 señala que el sistema Bibliored servirá de apoyo a la Universidad Electrónica de Medellín y dichas bibliotecas contarán con los servicios de auditorio para lectura infantil y juvenil, salas de lectura general, áreas multimedia, equipos de computación, auditorio para audiovisuales, y salón de conferencias y eventos, con acceso a Internet y con amplio ancho de banda.
La Biblioteca Temática y el Acuerdo del Concejo del año 2003 que crea la Bibliored, abrió un camino histórico a la ciudad.
Desde 1954 se han hecho gigantescas inversiones en largas carreteras, puentes, edificios, en fin, miles de obras físicas, pero solo una biblioteca pública de ciudad: La Piloto. Es justo que siquiera, 50 años después, nazca la Biblioteca Temática y la Bibliored con Parques Bibliotecas diseminados por comunas y corregimientos, como lo viene haciendo la actual alcaldía.
Las bibliotecas nos diferencian de los animales. Somos la única especie viva del planeta que ha construido bibliotecas, como una extensión de la tradición y la memoria colectiva. Las bibliotecas son almacenes de cultura, son fábricas de conocimiento, son industrias de cultura ciudadana, son chorros de sabiduría. Ya no se necesita esclavizar la memoria ni los cerebros de la gente para guardar el conocimiento; esa tarea la realizan las bibliotecas en todas sus dimensiones. La vitalidad de una sociedad se pone a prueba por el apoyo que le de a sus bibliotecas.
Las Bibliotecas son vida y paz; son el alma de la sociedad. Las bibliotecas públicas son ríos de oportunidades y de equidad. Una Biblioteca es por sí sola un movimiento cultural con una tasa de retorno social inimaginable. Decía Borges, que decía Emerson, que una biblioteca es un gabinete mágico, un lugar donde hay muchos espíritus hechizados. Y es cierto, se siente magia en cada rincón que se visite de una biblioteca.
Las bibliotecas van de la mano con la historia de la humanidad: Mientras más fuerte haya sido una civilización mayor valía han tenido sus bibliotecas. Son inolvidables las Bibliotecas de Alejandría en Egipto, y las de Taxila y de Nalanda en la India que existieron entre los siglos V y VII antes de Cristo. Sin duda, dichas bibliotecas fueron el cerebro y el corazón del mundo antiguo. Los Bárbaros, que le tienen miedo al saber, arrasaron con las bibliotecas, y así, con gran parte de la historia de la humanidad.
Con los nuevos tiempos vienen nuevas bibliotecas; y son hoy también los países más desarrollados, los que cuentan con los mejores servicios bibliotecarios.
La Alcaldía Actual viene construyendo seis bellos parques bibliotecas, lo cual le dará un avance de categoría internacional a la ciudad y constituye un aporte extraordinario a la capitalización social. Espacio público y Biblioteca, juntos, es una llave social de oro.
El próximo Alcalde tiene la tarea de continuar ese bello reto de más Parques Bibliotecas en los cinco corregimientos de la Ciudad y en las comunas que no hayan sido favorecidas todavía. Es una sentencia, el progreso de una sociedad está unido a la calidad de sus bibliotecas.

Nada más lamentable que una universidad cerrada

Foto tomada de http://bit.ly/8ZT0pf

Nada más lamentable para una sociedad que una universidad pública cerrada y paralizada.
Mientras en algunas universidades públicas cursan un solo semestre por año, y en ocasiones hasta ninguno, las universidades privadas cumplen a cabalidad con los dos semestres por año, y a veces hasta más, cuando se ofrecen cursos de verano. 
Así, la competitividad de las universidades públicas se golpea en desventaja  para los más pobres de la sociedad.
Llama la atención que se cierre una universidad pública y ninguna preocupación social mayúscula se observa. La Sociedad se volvió insensible ante el cierre de un claustro universitario.  Y en ocasiones, mucha gente siente hasta alivio cuando le echan candado a una universidad pública.
Por estos días la Universidad de Antioquia despertó de una pesadilla: Se había convertido en el centro de expendio y consumo de drogas más impune de Antioquia. Y como negocios ilícitos adicionales estaban creciendo la extorsión y otros delitos que avergüenzan. Ese cumulo de ilegalidad obligó al cierre de la Universidad.
Los Ilegales no miden el enorme daño que le hacen a la sociedad, en lo económico y en lo social, cuando colocan un campus educativo como espacio para la ilegalidad.
Un cierre  de la Universidad de Antioquia tiene unos costos inmedibles.
Desde el punto de vista presupuestal, cada día que se cierra la U. se  pierden cerca de $1.500 millones de dinero público. Muy pocas empresas en el país se ganan $1.500 millones diarios. Qué no se puede hacer en bien del país con $1.500 millones diarios! Pero con la Universidad Cerrada se van al cesto de la basura.
Cada vez que se cierra la Universidad más de 30.000 jóvenes quedan a la deriva, buscando qué hacer en lo legal o en lo ilegal. Una ciudad como Medellín, llena de conflictos, y colocar 30.000 jóvenes al acecho, vagando, esperando que pase el diablo a ofrecerles un empleo en la ilegalidad, es un nuevo riesgo social.
Cada Vez que se cierra la Universidad a más de 2.000 profesores pagados con dineros oficiales, no los dejan trabajar.  Algunos cursos de la UdeA, han tenido menos de cinco semanas de clases en un año. Es una vergüenza!
En buenahora la gobernación tomó la iniciativa de rescatar la universidad de los ilegales. Hay que apoyar que el campus universitario sea un espacio de libertad y no de ilegalidad. Con el cúmulo de avivatos del delito hay que persistir en que no ingresen a la universidad los que tienen empresas del delito que atentan primero contra la autonomía universitaria. Si los enemigos agazapados de la universidad no se desenmascaran, van a destruir la universidad pública, siempre afectando primero a los más necesitados.
Es hora de discutir y decidir si las universidades públicas necesitan una Policía Universitaria Especial que sea capaz de diferenciar y controlar el delito de la droga y otros que se están apoderando de las entidades educativas. Y que al mismo tiempo respete sin falta la libre opinión, la autonomía universitaria, y el derecho a disentir propio de la dialéctica universitaria.
Pero además, es necesario preparar la Universidad Pública para enfrentar los cierres recurrentes. Hay que crear una estructura académica que aunque cerrada, funcione. Cerrada pero no paralizada.  
Para derrotar a los que no aman la universidad abierta, hay que inventar planes para que, aunque cerrada, estudiantes y profesores sigan trabajando. Una sugerencia, y en la Universidad que es el templo de la inteligencia deberían surgir más, es que así esté la universidad cerrada, los profesores sigan dictando clases por Internet y avanzando con los estudiantes de una manera virtual o por otros medios que permita la tecnología, para que la U no pare de cumplir su función social.
Eso de cerrar la universidad y que estudiantes, trabajadores y profesores cierren la mente, es una pérdida social enorme.

El costo económico y social de una universidad cerrada