Mostrando entradas con la etiqueta Seguridad. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Seguridad. Mostrar todas las entradas

martes, 18 de octubre de 2011

Sí hubo llamada de alerta por amenaza contra Luis Pérez: Comandante de la Policía Metropolitana del Valle de Aburrá


El General Yesid Vásquez Prada, comandante de la Policía Metropolitana del Valle de Aburrá, confirmó este Domingo, 16 de Octubre de 2011, en rueda de prensa ante los medios de comunicación, que sí hubo una llamada telefónica que alertó a la policía sobre un posible atentado contra la vida de Luis Pérez.

El Alto Oficial aclaró que, en efecto, alguien realizó una llamada desde un teléfono público alertando a las autoridades sobre un posible atentado contra la vida del Candidato a la Alcaldía de Medellín por el Movimiento FIRMES. Inmediatamente, la alerta fue comunicada por el operador que la recibió en el 1-2-3, al escolta del Candidato, quien reaccionó oportunamente avisando a Luis Pérez.

El General Vásquez Prada aclaró ante los medios, que en la tarde del sábado había negado la existencia de la supuesta amenaza, porque no supo de la llamada de alerta. Verificada y analizada la situación, el General comprobó que sí hubo una llamada, por lo que se le reforzó su esquema de seguridad al Candidato.

Luis Pérez de nuevo lamenta que haya actores interesados en impedir el normal desarrollo de las diferentes campañas, llama a la solidaridad de los habitantes de Medellín y agradece a la Policía Metropolitana del Valle de Aburrá por su inmediata y efectiva colaboración.

El Candidato a la Alcaldía por el Movimiento FIRMES seguirá recorriendo la Ciudad y llevando el mensaje de la creación de batallones especiales con equipos de alta tecnología y, entre otras propuestas, el fortalecimiento de las cámaras, que hoy se usan para las fotomultas, con el fin de perseguir a los delincuentes, acabar el robo de vehículos y organizar el tránsito.

jueves, 29 de septiembre de 2011

Luis Pérez va bien


En el foro organizado el 27 de septiembre por Medellín Cómo Vamos y El Colombiano, el próximo alcalde de la ciudad, Luis Pérez, habló sobre seguridad ciudadana. Allí, expresó que actualmente hay espacios y lugares que no pueden visitar los ciudadanos debido a que están en manos de los bandidos. Para solucionar este problema, dotará la ciudad de cámaras y equipos de comunicación, creará los batallones operativos especiales para combatir los homicidios, la economía ilegal, las “vacunas”, las casas de vicio, el robo de vehículos y desarticular los combos.

De igual manera explicó su plan para generar empleos en la ciudad. “Durante los primeros 100 días de mi gobierno voy a generar  empleos de choque, empleos inmediatos que consistirán en el mantenimiento de zonas verdes, limpieza de quebradas, espacios deportivos y otras labores que se necesitan realizar en la ciudad”. Añadió Luis Pérez.

En el tema de gestión del riesgo, expresó que actualmente en Medellín existen cerca de 95 mil viviendas ilegales, de las cuales 30 mil están en zona de alto riesgo. “Tenemos que legalizar las 65 mil restantes, E.P.M debe mejorar los acueductos y alcantarillados de las comunas, eso daña el terreno y pone en riesgo a las viviendas ilegales. En mi gobierno voy a establecer la vivienda por leasing, este esquema de financiación les permitirá a las familias comprar vivienda nueva o usada, como una respuesta a la incapacidad del sistema tradicional de créditos y subsidios para resolver el déficit de vivienda popular de Medellín”. Señalo el candidato de Firmes por Medellín.



miércoles, 28 de septiembre de 2011

Aranjuez está con Luis Pérez


A una concentración que reunió a más de 800 personas en el parque de Aranjuez, llegó el próximo alcalde de la ciudad de Medellín, Luis Pérez. Allí, dió a conocer todo su plan de gobierno y recibió todo el apoyo de los habitantes del sector. Ni la lluvia ni el frío que azotó gran parte del evento logró impedir que sus seguidores se mostraran Firmes con la visita del candidato.

Derrotar a los bandidos que tienen amedrentada la ciudadanía y crear el banco del trabajo para que los universitarios recién graduados, profesionales y ciudadanos de bien puedan emprender empresas y negocios que no logran concretar por falta de recursos y liquidez inmediata, serán algunos de los proyectos que Luis Pérez liderará en este sector de la ciudad.





miércoles, 10 de agosto de 2011

Las vacunas: ¡Horror ilegal!

Nuevamente arremete la violencia en las calles y comunas de Medellín, y en la semana que recién pasó, fueron asesinados, entre muchos, un músico comprometido con el movimiento musical hip hop en la comuna 13. Igualmente fue asesinado otro conductor de bus en el marco del delito conocido como “la vacuna” que desangra silenciosamente a las empresas de transportes del municipio y que parece no tener fin ni control por parte de las autoridades. Las autoridades, en lugar de arremeter contra los delincuentes que no dejan prosperar la libre empresa, deciden iniciar sanciones a los legales, a las empresas de transporte. Qué horror!

La llamada “vacuna”, o extorsión masiva, se ha impuesto a ojos vistos en Medellín como estilo de comportamiento ilegal. En la ciudad se “vacuna” silenciosamente, sin mayores sobresaltos y se disfraza como un pago a una seguridad privada voluntaria que, en el fondo, nos enrostra la incapacidad del estado para asumir su función constitucional de proteger la vida y la economía de sus ciudadanos.

Donde hay “vacuna” no hay estado y de allí la gravedad del asunto! Si en Medellin se extorsiona o “vacuna” en más del 70% del territorio, es porque NO hay presencia de estado en toda el area urbana.

martes, 12 de julio de 2011

Medellín está en manos de la delincuencia: Luto por el asesinato del líder William Román

Carta abierta

La situación de orden público en la ciudad está rebasando todos los límites permisibles para la ciudadanía. La ciudad está en manos de los delincuentes. Los bandidos roban, atracan, matan, extorsionan a ojos vistos. La gente percibe que la ciudad está sin autoridad. Los bandidos progresan más rápido que los ciudadanos de bien.

Acaban de asesinar dentro de su propia casa, a mansalva, a nuestro inolvidable líder y compañero de San Cristóbal, William Bernardo Román Flórez. Hombre de una paz interior envidiable. Gran Líder social y cívico que dedicó toda su vida a servir a su gente y a trabajar sin descanso por el progreso de su tierra y por los más necesitados. Un hombre de bien, de mucho bien. Todo lo entregaba para ayudar al vecino. Su único delito era estar al lado de los pobres, de los que no tienen voz.

Este cobarde asesinato crea temor y desconcierto entre mis compañeros de campaña en San Cristóbal y obviamente en la ciudad entera. No podemos permitir que las manos negras empiecen a tomar partido en la próxima elección a la Alcaldía. Ya ésta es una señal tenebrosa que van a censurar y a eliminar los líderes populares que no sean complacientes con sus ilegalidades. Mis compañeros de Campaña se sienten arrinconados por el pánico que los bandidos quieren imponer en ese corregimiento.

Solicito a las autoridades ahora responsables de la seguridad de la ciudad, replantear el esquema de seguridad para San Cristóbal y para la Ciudad, de tal manera que a quienes estamos en la confrontación democrática no nos atemoricen ni nos censuren. Tenemos que reconocer el estruendoso fracaso de la estrategia de seguridad que se ha implantado en Medellín y la falta de autoridad eficaz en la Ciudad. Las autoridades le están dando demasiado espacio y gabelas a la delincuencia y eso ya está afectando la libertad de elegir y ser elegido, principio esencial de la democracia.

LUIS PÉREZ GUTIÉRREZ

CC. Dr. Rodrigo Rivera Salazar, Ministro de Defensa Nacional
Dr. Alonso Salazar Jaramillo, Alcalde de Medellín
Brigadier General Yesid Vásquez Prada

miércoles, 29 de junio de 2011

Las asonadas barriales: ¡Expresión de ilegitimidad y desgobierno!

El diccionario define la palabra ASONADA como una concurrencia numerosa de ciudadanos para conseguir tumultuaria y violentamente cualquier fin, por lo común político.

Un fenómeno malsano que se acrecienta en Medellín son las asonadas barriales o las comunidades contra la policía.

El desalojo de viviendas de la margen del río Medellín en el barrio Santa Cruz, terminó en enfrentamientos entre comunidad y Policía.

En represalias por los procedimientos de control de la Policía en los sectores de La Silla, La Galera y Granizal, al mediodía de un domingo decenas de encapuchados armados de palos, cuchillos y bombas molotov taponaron las vías de acceso a la comuna con llantas encendidas y regaron con ACPM, las principales vías de acceso.

martes, 7 de junio de 2011

La inseguridad urbana es el motor de la corrupción

La inseguridad es más que injuriar a la gente. Otra consecuencia de la inseguridad urbana es que se vuelve la maquinaria más eficaz para promover la corrupción. Cuando un gobernante no combate con decisión  la criminalidad, se empieza inconscientemente a volver socio de la corrupción. Cada vez más dinero público se gasta en las consecuencias sociales que imponen los delincuentes. La peste del microtráfico urbano, las millonarias extorsiones a los sectores productivos, los criminales infiltrados en los gobiernos, los dineros públicos patrocinando personas que delinquen, el espacio público en manos de delincuentes, la prohibición que ciudadanos circulen libremente por los espacios urbanos, son los primeros síntomas que la violencia es el primer instrumento de corrupción en el país.

Gobernante que sea indiferente con la delincuencia, o que sea apático a la invasión de extorsionistas, o que no se comprometa a  derrotar a los que desplazan ciudadanos, o que no le importe que se apropien ilegalmente del espacio público, se va erigiendo como dirigente complaciente con la corrupción. Gobernante que tolere criminales empieza a ser parte indirecta de las bandas criminales.

La violencia desmedida, sin control, antes invisible y ahora a ojos vistos por ineficacia de autoridad, tiene como consecuencia la destrucción de valor de los presupuestos públicos. Son innumerables los ejemplos.

A miles de jóvenes que estaban o están en la violencia se les regala un sueldo mensual por parte de las alcaldías y los gobiernos. Pareciera que es más importante delinquir o parecer violento, que ser buen ciudadano. Hay ciudades que del dinero público han regalado más de $35.000 millones anuales en sueldos mensuales de $500.000 a supuestos excombatientes sin tener que trabajar.

El desplazamiento intraurbano a que obligan los bandidos en los barrios populares en las grandes ciudades, genera dolor humano pero al mismo tiempo exige que el dinero público se tenga que destinar a socorrer a los desplazados por los criminales.

Las extorsiones a los buses de $30.000 diarios por bus, hacen que esa vacuna la paguen al final los ciudadanos o el gobierno, en la tarifa que se aumenta cada año. La extorsión en el transporte hace parte invisible de los costos de la tarifa, pues esa vacuna se volvió permanente como se volvieron los extorsionistas.

Los contratistas públicos deben pagar extorsiones en los barrios populares para poder ejecutar la obra. Esa extorsión o sale del mismo presupuesto público u obliga que la obra pública disminuya la calidad por el dinero de la extorsión, lo cual es en esencia una captura del estado. De hecho, los presupuestos para obras públicas en barrios de conflicto se acostumbra inflarlos artificialmente, por los riesgos aceptados que el contratista pague extorsiones.

Los contratistas de obras públicas no sólo tienen que pagar a los combos sino que además, en los últimos tiempos, el contratista es obligado a vincular como empleados para la obra a miembros de los combos, a muchos de los cuales no se les puede exigir ninguna calidad en el trabajo por su condición de ilegales activos y no de operarios eficientes.

De otro lado, la usurpación de tierras en Colombia es la máxima combinación de violencia y corrupción. Violencia para asesinar, espantar y obligar a abandonar las tierras mediante el desplazamiento. Corrupción para que los funcionarios, fletados o amenazados, legalicen lo que la violencia arrebata ilegalmente a los legítimos propietarios de tierras. Las inversiones del Estado para restituir tierras a los legítimos propietarios son millonarias, todo por culpa de los violentos.

El Microtráfico en las ciudades y las multimillonarias extorsiones urbanas al comercio, al transporte, a los sectores productivos genera una millonaria economía negra, en cantidad de dinero sólo comparable a las ganancias de las grandes empresas del país, y mucha parte de ella es utilizada para capturar el estado y violentar la institucionalidad.

Esa economía negra ilegal tiene una gran capacidad para corromper los organismos de seguridad del estado. Una queja ciudadana permanente, por ejemplo, es que ven al policía más cerca del delincuente que del ciudadano de bien. Combatir sin concesiones la ilegalidad es lo único que permite destruir esa relación diabólica y lograr apoyar al policía para que sea amigo del ciudadano y enemigo a muerte del delincuente.

En síntesis, a mayor inseguridad mayor prosperidad para la corrupción. La inseguridad no es un tema sólo de atracos, de extorsiones y de muertes violentas. Los tentáculos de la inseguridad urbana son el gran abono para que crezca la corrupción y para que se entronice la captura del estado.

Gobernante que no enfrente con valentía a los ilegales, empieza a ser cómplice de la corrupción y socio de los mismos criminales.

miércoles, 18 de mayo de 2011

Cuando desde los barrios disparan

El martes 10 de mayo de 2011, todos los noticieros nacionales e internacionales pasaron un video en directo donde un grupo de jóvenes armados se enfrentó a la policía con armas de fuego en el barrio El Limonar de Medellín. Esta noticia de espanto se regó por todos los canales de tv del mundo y se volvió un video de consulta permanente en YouTube. Durante cinco horas, hubo fuego de lado. Al final, los jóvenes armados se fueron desapareciendo y quedó una mujer muerta y varios civiles heridos. Parecía una película salida de la imaginación de algún escritor de terror.

De nuevo, el lunes 9 de mayo de 2011, similares balaceras ocurrieron en las comunas 8 y 9 de Medellín, donde pandillas se enfrentaron a la Fuerza Pública. Esta asonada dejó un muerto y dos heridos. Son videos que muestran la ciudad como un territorio de guerra.

Y así, estos hechos que arrinconan a la ciudadanía y violan los derechos humanos de los ciudadanos, se han vuelto cotidianos y parecen un deporte entre pandillas y autoridades, pues son de nunca terminar y nunca se observa un triunfo nítido de las fuerzas del orden.

lunes, 2 de mayo de 2011

Nuevo orden social para los menores

La guerra urbana está arrastrando hacia la ilegalidad  a los niños y las niñas de las ciudades, y esa es la manera más segura de arrasar a una sociedad y perpetuar la ilegalidad.

Por la impunidad que la ley les da, los menores son los más apetecidos para enrolarlos en la guerra, en la ilegalidad, en el tráfico de armas y en el microtráfico. Y de los menores, los más apetecidos son los de 12 a 15 años por su más alta inimputabilidad y luego siguen en apetencia de los criminales, los de 15 a 18 años.

En Medellín, hay cerca de 2.500 menores de 15 años como miembros de las Bacrim. Y hay cerca de 3.500 menores de 18 años involucrados en las bandas criminales. Y todo esto, sin contar a los menores que hacen las veces de carritos o de campaneros, en actividades ocasionales, que pueden ser más de 5.000 en transporte de drogas y armas; o sirven como informantes a las bandas criminales. En otras ciudades, la situación va creciendo en proporción a Medellín.

Se está construyendo una generación que siempre encuentra sucesores en la guerra. Muere un criminal y siempre es remplazado por dos o tres más. Unos matan a otros para ascender en las jerarquías criminales y quedarse así con el pírrico dinero que les produce el delito. Capo muerto, capo puesto es el innoble principio con el que crece la juventud.

miércoles, 2 de marzo de 2011

¿Dónde habitan los delincuentes?

Las ciudades se están volviendo más importantes que el estado mismo. La concentración de la economía y la urbanización en las ciudades, las vuelve el corazón de la nación y un símbolo de progreso para la gente. Por eso, todos reclaman el derecho a venirse a la ciudad. 

Y los delincuentes no se quedan atrás. Ven que el negocio del delito es próspero en las ciudades, donde el segmento de mercado para sus fechorías es ilimitado. Y ya prefieren las ciudades.

Para ser prósperos en su ilegalidad, los delincuentes imponen tres estrategias que les permite actuar con comodidad en el espacio urbano: la violencia, el pánico y el miedo. Donde estas estrategias, que atemorizan y silencian a la ciudadanía, son exitosas los delincuentes empiezan a salir de sus madrigueras y pasan a habitar espacios más visibles para expandir su criminalidad.

Los delincuentes habitan donde no hay autoridad. Donde muere la autoridad, o donde la autoridad se vuelve débil, los delincuentes progresan, engordan y actúan a ojos vistos.

Los delincuentes habitan en los lugares donde no se sientan perseguidos, aunque por allí se pasee ocasionalmente la policía y las autoridades. Los ilegales habitan donde encuentran connivencia con sus fechorías.

A los delincuentes les interesa una ciudad de desplazados, de vagabundos; una ciudad nómada, atemorizada, sin cohesión social. Por eso, cada desplazado urbano o intraurbano, es un éxito para la ilegalidad. Los delincuentes empujan hacia el nomadismo urbano porque les gusta habitar en las ciudades nómadas.

En una sociedad dominada por el pánico y por el miedo, el ciudadano no confía en las autoridades, considera un riesgo personal alertar a la policía, y prefiere protegerse con su propio silencio. Y sin la ciudadania, la policía se va degradando cuando se distancia de los ciudadanos de bien porque aumenta el riesgo de acercarse a los ciudadanos del mal. Los delincuentes habitan donde logran un distanciamiento entre el ciudadano de bien y la policía.

La falta de autoridad es un imán para los delincuentes. El miedo de la gente es otro imán para atraer a los delincuentes. El miedo nace de no sentirse protegido por las autoridades y del creciente espacio que los ilegales logran en la ciudad. Como en la antigua polis griega, el ciudadano debería cumplir funciones de alerta policial, pero como la gente esta dominada por el miedo y por el pánico, el silencio forzado le impide cumplir esa función.

Ante tanta ilegalidad y ante poca autoridad, la ciudadanía se torna connivente con bandas y delincuentes. La actividad ilegal se hace a ojos vistos pero nadie denuncia porque no hay garantía de que las autoridades sean exitosas. 
Cuando los delincuentes se consolidan en un territorio, pueden disminuir la violencia, pero siempre acrecientan el miedo y el pánico entre los ciudadanos, para perpetuar su impunidad. Los delincuentes buscan territorios donde la legitimidad de la autoridad está cuestionada.
Estamos construyendo ciudades generosas con los delincuentes. Se sabe donde habitan los delincuentes, pero las autoridades no los ven. Se sabe dónde se cobran “vacunas” y extorsiones. Se conoce dónde se vende la droga. Se conocen los territorios urbanos que están escriturados a los ilegales. Se ven en torres de energía del estado símbolos que señalan que una banda delincuencial domina un territorio público determinado. Se sabe que la delincuencia es dueña de calles y territorios completos. Se sabe que hay delincuentes dueños de semáforos que cobran vacunas a quienes se instalen cerca. Se sabe que mucha parte del espacio público se los han repartido los ilegales a ojos vistos. 

Y todo ayuda a propagar la ilegalidad urbana. Pareciera que la Autoridad se ha vuelto ciega; La sociedad civil no denuncia por miedo y pánico y  la policía no ve o no va por donde habitan los delincuentes.

Algo está muy mal. No siente la ciudadanía que hayan estrategias de las autoridades para evitar que las ciudades queden en manos de la delincuencia. Se entroniza en los territorios urbanos una cultura de la ilegalidad apropiada para que prospere la delincuencia. La ciudad parece cómoda para ser delincuente. Ya hasta parece honroso ser delincuente. Muchos ilegales ya ni se esconden, actúan a ojos vistos y se sienten orgullosos de su condición. Ser delincuente da jerarquía social en su barrio. Les da respeto. Los hace ver superiores. Ser delincuente se está convirtiendo en un degradante título de nobleza. 
Los delincuentes están construyendo lentamente la Ciudad del Pánico. Están avanzando en la Ciudad del Miedo. Ciudad del amedrentamiento. Miedo y Pánico son dos estrategias favoritas de la delincuencia.

La Ciudad necesita Autoridad y Mano Firme de los gobernantes contra los delincuentes. Necesita un examen severo a la eficacia de la Policía. Necesita ciudadanos libres con garantías para alertar sobre el delito. Necesita erradicar el divorcio entre el Ciudadano de bien y la Policía. La ciudad necesita una policía que no se deje conmover por la delincuencia.
La Paz de Colombia se inicia con la paz en las ciudades. Si no derrotamos la impunidad urbana, la delincuencia arrasará con la legalidad en las ciudades.

lunes, 7 de febrero de 2011

El Dinero público está aceitando la delincuencia


En 2003, la  desmovilización de los 913 combatientes del Bloque Cacique Nutibara, se hizo con tres exigencias de parte de la Alcaldía de ese entonces:
  • Que los desmovilizados trabajaran de tiempo completo en labores que la Alcaldía les definiera en actividades públicas.
  • Que estudiaran los sábados.
  • Que se presentaran a una inspección municipal los domingos para reportar sus actividades de la semana.
El propósito era mantenerlos ocupados en la legalidad, reeducarlos y hacerles sano seguimiento para que se transformaran en ciudadanos de bien.